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Bienvenido a la galería de Marco Cagnetti Les ha pasado alguna vez de estar frente al televisor, ver noticias desagradables y tener deseos de desenchufarlo.
Observo el cielo, la luna, las nubes que pasan, las estrellas que semejan cantidad de pequeños diamantes encajonados... y me encuentro encantado en esta maravillosa naturaleza que despierta en mí la creatividad e inspira mi arte. Espero poder transmitir mis sensaciones y miedos del tiempo real...de hacer soñar por un lapso a aquellos que desde hace tanto no sueñan más. Si mis obras no os transmiten emociones..¡bueno!. Enciendan el televisor y ¡quédense en vuestro mundo!................El mío es surrealista.
Marco Cagnetti
“Yo soy como la marea que se infla con el viento que llena de espuma y rabia, se rompe sobre la escollera para después alzarse y retornar con más energía”. Biografía MARCO CAGNETTI Marco Cagnetti nació en Livorno el 25 de junio de 1964, donde consiguió el diploma técnico en 1984. Sucesivamente se ha transferido a Pisa donde aún hoy vive y trabaja, habiendo abierto su estudio de pintura en via Visconti 24/a. En Pisa, desde joven, se ha formado estudiando con ilustres Maestros Contemporáneos, como Massimo Pratali, Rossana Biagi, Bruno Magoni, Enrico Fornaini y Paolo Lavagno. El deseo de enriquecer su propia experiencia artística ha llevado a Cagnetti al encuentro con Antonio Possenti, de quien ha frecuentado el estudio de Luca. Ha participado de diversas muestras colectivas y al mismo tiempo sus obras son expuestas en muestra personales en Italia y en el exterior. A continuación un listado de las principales muestras en las cuales el artista ha participado: 1987- Sala de la Cruz Roja de Buti en Pisa; 1988- Sheraton Hotel Centro Histórico de Ciudad de México; 1989- Palacio Municipal de Vicopisano en Pisa; 1989- Escuela de Arte de Grosseto; 1990- Círculo Náutico de Florencia; 1991- Abadía de San Zeno de Pisa, galería “Il Navicello” de Pisa, Galería Brunetti de Ponsaco (Pisa) y Sala Pro loco de Marina di Pisa; 1992- Escuela de Arte de Treviso y Palacio Comunal de Barga (Lucca); 1993- Galería “La Ruota” de Livorno, Asociación Cultural “Italia URSS” y Centro Jóvenes de Florencia. El recorrido formativo de Marco Cagnetti fue luego marcado por una atención particular al mundo de la restauración y a las técnicas de los Maestros del pasado: así, en 1986, participó de un curso dado en Florencia, en el Palacio Spinelli, y durante los años 1986 a 1989 ha frecuentado un posterior curso de restauración para pinturas sobre tela y sobre tabla, consiguiendo el correspondiente diploma. Las obras de Marco Cagnetti han sido mencionadas también en las páginas culturales de varios diarios de difusión local y nacional, como por ejemplo La Nazione, Il Tirreno y L’Osservatore Romano, mientras críticas particularmente profundas le han sido dedicadas por prestigiosas revistas de arte como “Il Quadrato”. Es de recordar que algunas de sus obras se encuentran en estructuras públicas y privadas toscanas, como la Cassa di Risparmio de Lucca, las comunas de Barga y Pontedera y la Asociación Cultural Italia-URSS de Pisa. Otras obras están presentes en distintas colecciones privadas en Italia y en el exterior: Ciudad de México, Mikonos, Cleaveland, Berlín, Hamburgo, Atenas y Boston.
Marco Cagnetti ATMÓSFERAS SURREALISTAS En Dársena de Pisa, en el espacio expositivo “ARTIS OFFICINA WEB”
Desde el 21/06 al 10/07 de 10 a 17 horas
Atmósferas Surrealistas por Elisabetta Caporali
¿El futuro artista no será necesariamente aquél que, a través del silencio, pero eternamente, expresará una pintura inmensa, en la que faltará cada concepto de dimensión? Yves Klein
Marco Cagnetti es una artista que vive y trabaja en Pisa: desde hace veinte años se dedica al arte. Su curriculum artístico en tan largo período se ha enriquecido de premios y de reconocimientos, y de numerosas críticas de toda Italia. Ha participado en numerosas muestras colectivas y realizado personales como esta última denominada Atmósferas Surrealistas: doce obras en técnica mixta expuestas en el espacio Artis Officina Web de Pisa. Lo conozco desde hace varios años y estoy segura que su talento artístico, nacido mucho tiempo atrás en el sector de la restauración de cuadros antiguos y de esculturas, y luego directamente en el campo de la pintura, amada con pasión y dedicación. Ha iniciado su propia investigación pictórica estudiando con artistas como Fornaini, Biagi, Possenti y Pratali. Cagnetti, tomando su experiencia, ha dibujado –partiendo de la figura- una imagen ligada al sueño, como se advierte observando sus primeros trabajos al óleo y acrílico. El pintor en aquel período representaba el ambiente marino y de la naturaleza, habitado por sus “criaturas” y por sus símbolos que le transmiten los sueños y el inconsciente: el reloj, la torre, la mujer. La figura del hombre y de la mujer vistos como los actores en una era post-Adán y Eva, que se comunican con sus lenguas bífidas, su código lingüístico. Su pintura era técnicamente tan minuciosa: el color brillante del óleo y del acrílico en los cromatismos del azul, del verde y del rojo encendido, retomaba en clave contemporánea las miniaturas de las tablas medievales. De los paisajes surrealistas, llega hoy a composiciones libres al estilo de Kandinsky, liberándose de la pequeña pincelada para lanzarse con la misma en la fluidez de los fondos de intensa cromía, esfumando la escala del azul, del verde, del violeta, del amarillo y del gris para hacer respirar mayormente la búsqueda de un nuevo mundo y de nuevas criaturas con quienes interactuar. Las obras evidencian una descomposición respecto a los precedentes códigos simbólico-figurativos que él adoptaba. Ahora la visión pictórica se exprime a través de organismos celulares que encierran nuevas vidas vagantes en el espacio cósmico, acompañadas de pequeños planetas de otra galaxia, mundos lejanos en los cuales el planeta Tierra y la Luna juegan un rol secundario de fondo que da a ellos una enorme visibilidad mediante el haz de luz que intercepta todas las obras expuestas desde lo alto. Esta técnica crea en la pintura una magnífica idea luminosa.
Pisa, junio de 2008
Técnica pictórica
LA TÉCNICA PICTÓRICA DE MARCO CAGNETTI La energía es el secreto de mi arte que encuentra la posibilidad de expresarse gracias a la técnica pictórica que representa mi evolución artística. Ella comienza con la tela blanca, con un pincel recubro tal superficie usando témpera coloreada, usualmente azul. Cuando la témpera se ha secado comienzo a hacer el dibujo usando un lapiz de color rojo. Terminado el dibujo lo fijo con un aerosol a base de goma laca. Luego de esto, empiezo a colocar los colores utilizando pinceles muy pequeños. La gama de colores que utilizo es muy vasta, se trata de témperas, óleo y acrílico entre éstos aquellos para telas que tienen brillantina en su interior. Comunmente comienzo utilizando colores cálidos como el rojo, el amarillo, el anaranjado, etc.....para después balancearlos con colores fríos como el azul, el verde, el negro, etc... En ciertos casos los colores son mezclados entre ellos, como por ejemplo: la témpera con un acrílico, siendo ambos de base acuosa. Terminado el cuadro, lo barnizo completamente para dar mayor luminosidad y brillo a todos los colores
Galería de Arte: Obras
Obras: La luz coloreada Atmósfera Cobalto Refugio entre las estrellas Atmósfera Violeta Arca No.1 Noche Mágica Arca No.2 El Camino del Hombre La Estrella La Estrella No.2 El Círculo de la Vida Navegación Estelar A.D.N. del Color Las Dos Figuras Arca No. 3 Danza de las líneas El Nuevo Planeta Las Dos Manzanas Los tres Anillos Juego de Colores Nuevo Viaje El Helado Gafas El Chamán La Isla Las Manos Diálogo entre lenguas bífidas Las flores Puesta de sol mexicana Joven con medias azules San Jorge y el Dragón El Ángel y la Mariposa El río Sagrado La mujer en la alfombra mágica Florecimiento del Alma Homenaje a Haring El Paraíso Formas Figura Refleja La Mano El Cocinero Enamorado Encastrado Las Calles Geometría Coloreada La Esfera El Reloj Recorrido Geométrico Luz Espacial Homenaje a Miró Búsqueda del Color Mosaico de Vidrio La Vida La Estrella Tsunami El Vuelo Círculos y Triángulos El Tao Mundo Fantástico El calor del color La Mano y la Estrella Simplemente Abstracto Stop a la confusión Geometría Locamente enamorado El Rostro La Torre de Pisa F1 bis F2 F4 F5 F7 Cuadro de cubierta Han hablado de él
Doctor Prof. Giorgio Tomaso Bagni Colegio “Pío X” Treviso
Muy diversas pueden ser las elecciones que llevan a un artista a acercarse, a leer, a interpretar y en fin a reproponer la realidad; estas elecciones determinan netamente el estilo de cada artista particular, fijan la propuesta cultural, informan la investigación, sugieren el acercamiento o la adhesión a una corriente. Los trabajos de Marco Cagnetti se caracterizan por el uso siempre libre, pero al mismo tiempo atentamente meditado, del símbolo. El artista toscano presenta una serie de trabajos en los cuales la atmósfera onírica, típicamente surrealista, es esbozada y decididamente definida por la superposición de signos y de símbolos, desde la transfiguración sugestiva y seductora de los muchos elementos trazados por el patrimonio visual, de lo visto, y a veces de la cotidianeidad. Marco Cagnetti sabe lúcidamente obtener, más allá de los hechos reales, una especie de “esencia imaginaria” de los objetos representados, aún de los elementos más comunes. De esta investigación, personal y original, derivan obras ciertamente placenteras y siempre interesantes y sugestivas, intensamente participadas, en las cuales el espectador no tarda en reconocer las imágenes (mentales, instintivas) del sueño.
Noviembre de 1992 Treviso.
Encanto y misterio Prof. Doctora Caporali Elisabetta
Es con placer que quiero dedicar este análisis al artista toscano Marco Cagnetti, para que pueda hacer entender al público su arte llena de fantasía y de sueño. Ciertamente es propio de estos dos mundos llenos de encanto y de misterio que toman cuerpo las composiciones de Marco. En los paisajes marinos, en las naturalezas muertas, en las naturalezas danzantes, percibimos este lenguaje, encendido de un cromatismo vibrante que quita el aliento al observador atento y sensible a la poética del color. Desde mi punto de vista de hecho el artista se expresa no solo con el lapiz sino aún más con el pincel logra hacer hablar los colores que la naturaleza le ha dado, en una visión armónica. El pintor Marco Cagnetti ha entendido bien esta relación; lo podemos observar en sus naturalezas muertas, verdaderas representaciones surrealistas que no provocan angustia sino liberación de la naturaleza, transformada por el hombre, en aquella fantasiosa que el niño puede todavía comprender porque está aislado de las estructuras esquemáticas mentales. Desde hace tiempo sigo el itinerario de Marco Cagnetti, y debo decir que mantengo mi entusiasmo en sus trabajos siempre atentos a la búsqueda de algo que desarrollar: el amor por la naturaleza. Composiciones de líneas mórbidas que presentan lugares desconocidos, pero más queridos para la mayoría, en la visión onírica del inconsciente de cada uno de nosotros, haciendonos descubrir la importancia de la creatividad que el hombre no se cansará nunca de dar.
Noviembre de 1992, Pisa
Viaje en el espacio Prof. Doctora Elisabetta Caporali
La pintura espacial de Marco Cagnetti, es un conjunto de lenguajes que comienzan en una visión onírica y surrealista presente en las últimas obras realizadas sobre masonite, en muestra en el bar la Saletta de Tonfano, en el mes de abril. Son ocho trabajos pintados con técnica mixta de colores encendidos sobre diversas tonalidades, del rojo oscuro al anaranjado, desde las gradaciones tenues y graves del verde, al azul en un continuarse de líneas y figuras despedazadas que vagan en el espacio. El viaje en el espacio, metáfora de un viaje surreal del hombre pasado que se reencuentra en aquél contemporáneo ha interesado al artista Marco Cagnetti en estos últimos cuadros suyos. Su investigación pictórica se remonta a una quincena de años, cuando transcurría sus jornadas “de taller”, en estudios de artistas importantes y, reconocidos a los adeptos al trabajo: Pratali, Biagi, Possenti; Marco Cagnetti aprendiendo de sus experiencias ha elaborado partiendo de la figura, una imagen legada a la naturaleza y al sueño como se nota en sus primeros trabajos al acrílico y al óleo. El pintor, en aquel período representaba el ambiente marino, un mundo onírico que sobre la superficie terrestre abraza el mismo lenguaje; un ambiente habitado por sus criaturas y por sus símbolos: el reloj, la torre, la mujer. Marco Cagnetti de los paisajes surrealistas arriba con los años a las composiciones libres sobre el estilo de Kandinsky, el pinta sus cielos soñados con sus pequeñas barcas, guiadas por los hilos invisibles de un “Don Quijote” que “lucha poéticamente” en un mundo irreal, aquel imaginado por Cagnetti. El artista ha continuado en su búsqueda ideal y cromática, descomponiendo la materia en combinaciones abstractas y manteniendo la originalidad de la forma y del movimiento. Su naturaleza de hombre y de artista lo ha llevado a reflexionar sobre el sentido de la existencia y del nacimiento del universo catapultando así la propia atención en el viaje del hombre en el espacio, a su sed de conocimiento de “virgiliana” memoria que reporta al mito de Ulises. Marco Cagnetti hace de su arte sin sombras de presunción una presentación artística del viaje del hombre en el espacio, contemplado a través de sus planetas, de sus estrellas, de sus naves espaciales, su interés por el color como él afirma es aquél de reencontrar la espiritualidad del color, su castillo imaginario construido por el hombre e ideado por el hombre-artista para gozar del saber universal.
Marco Cagnetti Espíritu Candoroso
Sra. Eliana Rocchetti
Es un artista que transfiere en sus obras su espíritu candoroso, tal como recuerda la magia que se difunde de los cuadros naif. Dando una primera mirada a sus obras se puede notar como ha prestado atención al surrealismo y en particular a Dalí, Van Gogh, a Chagall y a Picasso, pero esto no quita nada a la originalidad de Marco Cagnetti que más allá de marginales tomas iconográficas expresa una identidad personal. Los colores son siempre vivaces: rojos, amarillos, verdes que en algunas obras se fortalecen para subrayar la lucha entre el bien y el mal, que refleja el alumbramiento de la existencia humana misma. Esta lucha a veces confluye en obras tendencialmente abstractas, donde desaparece la figura antropomorfa, para ser sustituida por su equivalente espiritual. Otras veces esta lucha se desarrolla en obras donde la figura antropomorfa no desaparece y tal elección no es casual: el hombre es el punto de partida, pero en él vive el animal que aflora en el momento en que prevalece el instinto, confluyendo esta vez en el camino del mal, mientras la racionalidad permite bloquear este mecanismo de fuerzas contrapuestas, dejando surgir un mensaje de esperanza. Él representa mundos terrestres y marinos en los cuales se refleja la expresión fabulosa del artista que compone a partir de la naturaleza para dar vida a aquello que recoge su mirada sensible, aún allí donde parece aparentemente no haber vida.
Tommaso Paloscia Se libera en el mundo submarino la fantasía visionaria de Cagnetti
Reparte su compromiso entre la restauración y la pintura teniendo a sus espaldas – o, mejor, encima – un diploma odontotécnico que debería haberle abierto las puertas a una brillante carrera, dedicada a la reconstrucción de molares, de caninos y de incisivos que hubieran restituido la sonrisa, habitualmente fascinante, a los señores livorneses. Pero Marco Cagnetti, decidido a trabajar contra corriente, restaura obras de arte y pinta sobre el hilo de una bella fantasía que lo porta como por encanto a los fondos marinos, entre peces y flores de singular sugestión. Pienso que se trata de un amor que se ha llevado con él cuando ha dejado la nativa Livorno para mudarse, entiéndase bien, entre los amigos-enemigos tradicionales de los livorneses que son los pisanos, gente de gran corazón todavía y amante del arte del cual la ciudad conserva notorios y clamorosos testimonios. En Pisa, entonces, el livornés contra-corriente Cagnetti ha frecuentado estudios de pintores valiosos que siempre le vuelven a la memoria y los cita con el afecto y la estima de un alumno humilde y agradecido: Pratali, Rossana Biagi, Fornaini, Magoni, Lavagno...y otros que continúan a honrar la tradición pisana y a ocupar el alma del pintor Cagnetti; aún cuando circula en los fondos marinos entre las algas y las flores maravillosas que exigen fuertes reminiscencias para expresarse en colores vivos y a veces desconcertantes como ocurre entre las rocas con musgo tapizadas con otras flores como gemas de esmeraldas y rubíes. Se producen en este ambiente los encuentros fantásticos con personajes que habitan el sueño. Y son jóvenes desnudas, fuertes hombres que recuerdan a los pescadores de la Livorno aprisionada en las visiones de Sassoscritto y a las leyendas que tramando historias marinas imposibles y situaciones que todavía parecen resucitar cuando el mar enfurecido rompe sobre la costa y se alza. Del fondo del mar Cagnetti conserva los timbres y tonos de colores que surgen imprevistos como guardias constantemente pendientes de aquel orden singular –desorden constituido que la mano hábil del pintor colma de señales, de formas inventadas y de aquellos colores que lasceran la oscuridad submarina y parecen creados para identificar formas humanas e invitarlas a gozar del espectáculo. Un espectáculo que se renueva puntualmente en aquellas raras empresas que el pintor afronta exponiendo sus cuadros en una galería de arte para mostrarlos al juicio del público; aunque él sabe bien que el único juez capaz de entender el empeño y el esfuerzo, más allá de la capacidad creativa, necesaria para organizar un “Festival” del imaginario de aquel tipo, es él. Solo él. También porque en aquel mundo misterioso e intrigante que construye sobre cada tela es cada vez la parcial revelación de su refugio construido para hospedar las propias esperanzas, las ilusiones y tormentos que el arte dona a quien la practica verdaderamente; y que siempre ofrece al ojo de los observadores ocultos, aquellos que aman detenerse sobretodo a fisgar, semiescondidos por las algas, sus encuentros secretos con las doncellas de sueño, aladas y ligeras como mariposas que se deslizan fuera del “set” después de un abrazo fugaz. Excepcionalmente, Cagnetti concede también al símbolo inimitable de su ciudad de adopción –la torre inclinada- la posibilidad de asistir más allá de la distancia del agua a sus extraordinarias aventuras. Para que con discreción, pueda informar a la ciudadanía. Y mientras tanto las señales se afinan y la paleta se encuentra con soluciones cromáticas nuevas que aparecen de improviso iluminando su itinerario artístico: su vida.
Florencia, Julio de 2003
Marco Cagnetti:
Personalidad compleja y articulada, atento e introspectivo observador que cree en los primordiales valores de la amistad profunda y de humanidad recíproca.
Desilusionado de la naturaleza humana se refugia en sus mundos hechos de amplios espacios donde compone con formas bizarras acentuando, jardines imaginarios poblados de figuras que pertenecen a su íntima visión de vida, un mundo onírico el suyo, lejano pero no por ésto seguro: la tierra nutre baudelerianas flores con bocas carnívoras y hospeda figuras antropomorfas deformes que pasean por estos lugares lujuriosos, ricos de decoraciones que reclaman a los antiguos símbolos de la fertilidad femenina. Los colores rumorosos pero siempre puros y compactos ( rojo, amarillo anaranjado, azul y verde) que nos remiten a aquellas típicas civilizaciones de los países en los cuales él mismo se ha legado habitándolos personalmente: México y Brasil; colores que en su irrupción se expresan como explosiones violentas. En estos últimos tiempos Cagnetti lleva su mirada más adelante, a una dimensión diferente: los grandes espacios tienen hoy superficies que se dilatan volviéndose vacías, la inmensidad es su tema, aquello del ser perteneciendo al cosmos y contemporáneamente al vacío, los colores se transforman tienen cromatismos más reflexivos, son colores fríos: azul, verde, violeta acompañados de evanescentes brillos como si sus pensamientos se adhirieran al mismo espacio enrarecido, como si el momento que el artista recorre en este tiempo se reflejara en sus cuadro con profunda meditación y con un deseo de renovación regenerativa que viene de la creación de nuevos universos donde poder obtener inspiración y energía benéfica para afrontar la vida terrena. Contactarse Marco Cagnetti
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